Hoy he ido a pintar en el exterior, hacía un viento endiablado por lo que era difícil trabajar, debías pintar con una mano y con la otra aguantar la pintura o salía volando, pero hemos resistido un rato y he pintado la catedral vista de lejos desde el paseo marítimo, después hemos entrado en un bar y inspirándome en mi compañera y añadiéndole buena dosis de imaginación he pintado a la mujer.
Finalmente han venido los demás compañeros y hemos hecho una buena tertulia, que pone la guinda a la jornada de pintura